lunes, 9 de abril de 2007

En tren, conociendo Portugal


Portugal es un país que me fascina. Su música, su historia, su idiosincrasia, su particular forma de ver el mundo desde Europa pero dándole la espalda al continente; su lengua y la peculiar emotividad que irradia lo escrito o hablado en ella; su comida, sus mujeres, sus paisajes. Existen pocos países tan peculiares en comparación con su entorno, ya que se trata de un país absolutamente determinado por su cerrazón al continente y su apertura al Atlántico. Sin embargo, pocas veces recibe la atención necesaria y existen en torno a él toda una serie de prejuicios y mitos que conviene denunciar.
Uno de los muchos viajes que tengo pendiente es el Intra-Raíl que organiza Comboios de Portugal (www.cp.pt), la compañía estatal ferroviaria. Dividiendo el país en 4 zonas, permite comprar bonos de viaje de un mínimo de diez días de duración para moverte libremente en función de la zona o zonas solicitadas. Con el bono, además, tienes alojamiento en las Pousadas da Juventude (y ya que no puedes tener más de 30 años para realizar en Intra-Raíl). Me atrae especialmente el tramo Coimbra-Guarda, ruta que se hace en un regional antiguo y que atraviesa lugares con mucho encanto. Creo que además hay buenos vinos por allí, la región es conocida en cuanto al vino como la Bairrada.
Me resulta complicado entender por qué miles de jóvenes españoles recorren Europa con la idea del intercambio cultural y buscando la forja de una Europa unida sin tener en cuenta este pequeño y bello espacio propio que está tan cercano a nosotros. Entender Portugal es, como casi todo, cuestión de sensibilidad, de perspectiva y por qué no, de esperanza en un futuro mejor; ya cantaba Madredeus en Ao Longe o Mar...
Porto calmo de abrigo
De um futuro maior
Porventura perdido
No presente temor
Não faz muito sentido
Não esperar o melhor
Vem da névoa saindo
A promessa anterior
Quando avistei ao longe o mar
Ali fiquei
Parado a olhar
Sim, eu canto a vontade
Canto o teu despertar
E abraçando a saudade
Canto o tempo a passar
Quando avistei ao longe o mar
Ali fiquei
Parao a olhar

1 comentario:

goMa dijo...

Fantástica recomendación de viaje, me parece una idea muy atractiva. Totalmente de acuerdo con la obsesión ciega por el interrail: Venga a hacer kilómetros y dormir en cajeros para ver cuatro cosas de cuatro países. Creo que lo que propone este viaje es una propuesta de experiencia integral suficiente y diferente por sí misma para plantearse este viaje conceptualmente potente. Aunque como siempre, la experiencia del viaje la hace uno mismo. Apertas